La pelota rebota,
la atrapo con la mano,
pero se desvanece su materia,
parece que me lo he inventado;
cuando vuelve a rebotar,
esta vez golpea mi cabeza,
que rebota contra la pared
botando yo como una pelota
que intentas atrapar con tu mano,
cuando me desvanezco,
sin materia...
El pensamiento intempestivo que se desprende de estas obras puede que se instaure en el lector tras su paso por ellas. Quizá, querido lector, una flecha alcance su mirada; quizá, querido lector, esta flecha lance su mirada hacia horizontes sin decoro ni censura; quizá, y tan sólo quizá, su mirada no vuelva a ser la misma. Si esto ocurre, habremos conseguido nuestro propósito: EL PATHOS DE LA DISTANCIA.
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domingo, 18 de julio de 2010
sábado, 29 de mayo de 2010
Perdido entre líneas
Corriendo; corriendo, me doy cuenta de que mis piernas son de plástico. Entonces, pierdo el equilibrio y, en un giro no intencionado, me transformo en un suspiro; poco a poco me elevo al olimpo de los desengaños, junto a otros suspiros, alborotados y desconcertados. Ya casi sin respiración alguien abre el tapón y caemos sin más por el vacío de una mirada sombría. Por un poro de la pupila me escapo, cayendo a plomo en un bloc de notas de un loco que, poseído, está escribiendo estas líneas desesperadamente; confundido, me pierdo...
Sueño loco
Cuando en una voltereta caí en tu pelo, perdido entre la maleza, caí en un agujero; me llevó a tu pereza, que regañada por tu llanto, me escupió dentro de una maceta. Entre mareos y espanto vi germinar toda tu tristeza, de tallo violeta, hojas torcidas y flores de blanca amapola, a lo que entendí tu desencanto: ¡el opio de tu tristeza te transformó en un insecto de palo! Y pensé, entre los delirios de un sueño tan extraño, que ya no me gustas tanto.
jueves, 20 de mayo de 2010
No te encuentro
Despierta un nuevo día. Desayuno con la esperanza de que hoy te encontraré. Sólo conozco de ti tu apariencia, que siempre me muestras lejana y distante. Paseo por nuestro barrio, calles de nuestra infancia, parques de nuestros juegos. De ti sólo albergo vagos recuerdos. Miro en cada esquina, en cada recoveco. Te busco y te busco, pero no te hallo. Vuelvo a casa desesperado porque de nuevo no te he encontrado. Sólo deseo conocernos un poco, darnos una oportunidad. Me miro al espejo y ahí estás: distante, arcano. De ti no tengo más que tu reflejo...
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